La tercera fase del Concurso de Murgas vuelve a llenar Santa Catalina de ritmo, crítica y carnaval
El Parque Santa Catalina volvió a vibrar este martes con la celebración de la tercera fase del Concurso de Murgas del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, una noche marcada por la variedad de estilos, el compromiso con la crítica social y, sobre todo, las ganas de disfrutar del carnaval sobre el escenario.

La velada arrancó con la actuación de la murga invitada, Los Legañositos, primer premio del Concurso Infantil de Murgas. Llegados desde Carrizal, y con casi cuatro décadas de historia, los pequeños demostraron por qué son referentes del futuro murguero, desplegando su fantasía “Lega-Circus Las Vegas: ¡Juega a volar y soñar en el Carnaval!” y conquistando al público con frescura, ilusión y un mensaje cargado de imaginación.

A continuación, fue el turno de Las Legañosas, murga sureña fundada en 2024, que continúa dando firmes pasos en su andadura carnavalera. Con su propuesta “Cursoras del siglo XXI, las voces del sobre”, defendieron dos temas cargados de sensibilidad y mensaje, dejando claro que vienen dispuestas a hacerse un hueco en el concurso.

La noche siguió con Las Traviesas, desde el Residencial Cruz de Piedra, que hicieron gala de su potencia vocal y puesta en escena con una fantasía tan irónica como provocadora. Sus temas, “La murga al servicio del pueblo” y “Poliamor 2.0”, conectaron con el público gracias a su desparpajo, reivindicación social y actualidad, tocando el lado mas amoroso con un humor especial.
Desde Telde llegaron Las Golisnionas, que apostaron por una propuesta original y cuidada bajo la fantasía “Si Napoleón levantara la cabeza ¡nos pediría una foto!”. Con letras cargadas de reflexión y guiños a la realidad canaria, dejaron una actuación sólida y bien defendida.

Cerraron la fase Los Serenquenquenes, una de las murgas más veteranas de la noche. Desde Agüimes y celebrando “45 años a su servicio”, ofrecieron una actuación cargada de experiencia, humor y tablas, recordando que lo importante es seguir un año más sobre el escenario, manteniendo viva la esencia murguera.
Una tercera fase que volvió a demostrar el gran nivel del concurso y la pasión que despiertan las murgas en cada rincón del Parque Santa Catalina, dejando al público con ganas de más y mirando ya a las siguientes citas del carnaval.
