El Carnaval se sobrepone a la lluvia y las murgas brillan con fuerza sobre el escenario
El susto provocado por la lluvia no logró empañar una noche cargada de compromiso, talento y amor por el Carnaval. Lejos de frenarse, las murgas demostraron una vez más que el espíritu murguero es más fuerte que cualquier imprevisto, regalando actuaciones llenas de mensaje, humor y entrega absoluta sobre el escenario.

Los Nietos de Sarymanchez, llegados desde Telde, desplegaron una propuesta sólida y bien construida, combinando tradición y emoción bajo una fantasía que invitaba al público a su particular casino, donde el verdadero premio era volver a encontrarse. Con temas como Soldados de la Paz y Acaymo, mostraron tablas, contundencia vocal y una puesta en escena que conectó con el público desde el primer minuto.

Desde Triana, Las Trabalonas defendieron con valentía y personalidad un repertorio cargado de reflexión y mensaje social. Con una imagen potente y letras que invitaron a mirar más allá de las apariencias, dejaron claro que la murga femenina pisa fuerte y que su voz es necesaria y comprometida dentro del Carnaval.

La representación majorera llegó de la mano de Los Gambusinos, que cruzaron el mar desde Puerto del Rosario para contagiar alegría y color con una fantasía inspirada en México. Sus temas, llenos de ironía y ritmo, hicieron viajar al público desde Las Vegas hasta el humor más isleño, demostrando una vez más el alto nivel murguero de Fuerteventura, estos mejicanos con acento canario saben de murga.

Desde el Risco de San Nicolás, Las Crazy Trotas volvieron a evidenciar por qué son una murga imprescindible del Carnaval. Con una fantasía atrevida y letras cargadas de sátira y sentimiento, supieron mantener la conexión con el público incluso en una noche marcada por la incertidumbre meteorológica.

Cerrando esta intensa sesión, Los Chacho Tú, desde Schamann, pusieron el broche con una propuesta potente y muy reconocible, combinando rock, crítica y un sello propio que hizo vibrar Santa Catalina. Su energía sobre el escenario fue un claro ejemplo de resistencia, profesionalidad y pasión carnavalera.
Desde aquí, aplauso unánime a todas las murgas participantes por su esfuerzo, su respeto al concurso y su capacidad para adaptarse a las circunstancias. Mucha suerte a las que continúan en las siguientes fases y gracias a todas por seguir demostrando que, llueva o no, el Carnaval siempre sale adelante
